En GIMNASIO GILMA abrimos nuestras puertas en 1994, impulsados por el amor al culturismo y al entrenamiento.
Desde entonces, hemos sido un gimnasio familiar, donde el trato cercano y la atención personalizada son nuestra seña de identidad. Aquí cada socio cuenta, porque lo importante no son solo los resultados, sino que disfrutes del camino para alcanzarlos
Lo que nos diferencia es el trato personal que damos a cada uno de nuestros socios. Aquí no eres un número más: te conocemos, te acompañamos y nos preocupamos de que disfrutes del camino hacia tus objetivos.
Por eso, REGALAMOS RUTINAS ADAPTADAS y las explicamos con detalle, para que entrenes con seguridad y confianza.
Detrás de Gimnas Gilma hay una familia dedicada al deporte: entrenadores que viven el culturismo y el entrenamiento con pasión.
Nuestra experiencia y cercanía son el motor para ayudarte a alcanzar tus objetivos.
Más que un gimnasio, tu segunda casa desde 1994.